¿Que es una valoración y para que sirve?

Durante épocas de importantes retos y cambios donde las empresas se ven forzadas a innovar para ser más competitivas y eficientes, existen estrategias que le permiten entender cuál es la situación actual de la empresa y buscar sinergias que contribuyan a generar valor y diferenciarse de sus competidoresLa importancia de realizar una valoración responde no sólo a la necesidad de conocer cuál es el justo valor de mercado de una empresa sino también responde a la necesidad de saber en qué dirección va y qué medidas específicas se deben tomar para lograr los objetivos deseados.

La valoración sirve para medir la efectividad de la gestión, planificar estratégicamente y definir un plan de acción que se traduzca en iniciativas concretas y medibles que contribuyan a generar valor a medio y largo plazo.  En este sentido, resulta clave conocer el justo valor de mercado de la empresa dado que no se puede mejorar lo que no se puede medir.  Estas iniciativas permiten no sólo tener una presencia más fuerte y sólida en el mercado, sino que también le ayudan a tomar decisiones acertadas en tiempo y forma.

A tal efecto, la valoración de una empresa representa un ejercicio estratégico de mirar hacia el futuro que le permite saber no sólo el valor de los activos, incluyendo el valor intangible o “goodwill”, sino que también le permite identificar cuáles son los principales generadores de valor o “key value drivers” de su empresa.   Esto representa un factor crítico en la gestión y la toma de decisiones estratégicas que los dueños, socios y accionistas enfrentan y que resulta clave en el futuro de la empresa.

La valoración es una estimación aproximada del justo valor de mercado según el método, tiempo, entorno y situación actual que se encuentre la empresa al momento de realizar el ejercicio.  Se basan en la aplicación de diversos métodos para llegar a una conclusión de valor que está influida por las condiciones generales del mercado, crecimiento proyectado, costo de capital, niveles de endeudamiento, tasas de descuento y sobretodo, la capacidad para generar flujos de caja ó “free cash-flows”.  Aparte de servir de tasación, la valoración representa una herramienta que nos ayuda a fijar el valor presente de los ingresos futuros que proyectamos a base de descontar, a una tasa de interés variable, los flujos de caja proyectados de 3 a 5 años y asumir una perpetuidad después de ese periodo.

Dado que el valor de la empresa depende, en gran medida, de la capacidad que tenga la misma para generar flujos de caja, el cálculo del valor actual de dichos flujos se considera el método más usado y aceptado, asumiendo que la empresa tenga continuidad y esté en pleno crecimiento.  Los métodos de valoración más comunes son el “income, asset y market approach”.  El método “income” es el más común ya que asume que habrá crecimiento en la empresa y que el valor se obtiene de los flujos de caja descontados al valor presente a un interés que varia según el riesgo de cada empresa e industria.  Los factores a tener en cuenta en este método son: los flujos netos de efectivo, porcentaje de crecimiento, tasa de descuento, costo del capital y el valor residual.

Entender e identificar los factores claves que determinan el valor de una empresa le ayudará a enfocarse en aquellas estrategias que más ayudan a crecer el negocio e incrementar las ganancias a medio y largo plazo para lograr la mayor valoración posible y evitar aquellas situaciones en las que, por falta de conocimiento, se destruye valor.  En este sentido, la valoración juega un papel importante especialmente para aquellas empresas que necesitan atraer capital externo por parte de inversores y socios capitalistas para financiar el nivel de actividad económica deseada.  Antes de inyectar capital, los inversores tradicionalmente solicitan una valoración para determinar el justo valor de mercado de la empresa y estiman el tiempo aproximado que tomará amortizar la inversión usando como referencia una proyección financiera a 5 años.

Esta forma de atraer capital resulta clave para aquellas empresas que no tienen forma de acceder a la financiación tradicional a través de la banca privada ya sea por problemas con el crédito, alto endeudamiento, reducción de los ingresos o falta de colaterales, entre otros, y ven la venta de acciones como una estrategia efectiva para financiar el crecimiento del negocio a corto plazo.  A veces, ésta no es solo la mejor alternativa para captar capital sino la única y por tanto, resulta decisivo realizar una valoración que refleje correctamente el valor real de la empresa.

En conclusión, recomendamos que los empresarios conozcan el valor real de su empresa para que le ayude a tomar decisiones adecuadas que contribuyan a desarrollar iniciativas estratégicas que aporten valor para su empresa y sus accionistas.  Para ello es importante realizar una valoración de negocios por un profesional certificado para lograr una conclusión de valor que pueda ser tomada como referencia y usada estratégicamente en cualquier transacción financiera relacionada con su negocio. Para mayor información, se puede contactar en: msullivan@sullivanconsultingpr.com